domingo
martes
domingo
sábado
martes
domingo
Pero publicar aquí es tan fácil que te apabulla la escritura. El síndrome de la hoja en blanco se multiplica y se hace paralizante. Y obviamente que hacerlo en un lugar como éste no es precisamente la mejor ayuda del mundo.
Así que justificaré mi ausencia -y el que abandone estas líneas tan jóvenes y precarias- diciendo que prefiero un lugar más tranquilo para mi escritura y que estando aquí (pero sólo por eso) tengo cosas más interesantes que hacer.
sábado
Lejos de las amistades influyentes, las fiestas de ricos, y el mundo intelectual, me he refugiado en mi mundillo propio, el de la gente normal capaz de hablar por horas sin preocuparse por cuántas neuronas quemar por minuto. El de la vida que corre por las venas y no pretende justificarlo gastando dinero. Empezaré a odiar la escritura si veo que ella me obliga a permanecer con gente que parece vivir en un planeta mucho más lejos que el mío.
Si me puedo encerrar a escribir en ese mundillo mío en el que me siento cómoda, sin que nadie me entreviste ni me lleve a ningún festival, y todavía así pueda llamarme escritora y vivir de mi escritura, me daré por bien servida. Pero lamentablemente, tal parece que eso es lo que desean todos los demás escritores, los "de verdad".
En teoría, si no pido nada, no saldré decepcionada. Pero tampoco gratamente sorprendida.
viernes
Pero escribir aquí no es suficiente.
martes
Que mi lugar está allá.
Una demostración de cómo no olvidarme de mí misma.
miércoles
martes
Puse el mapa Dymaxion en mi papel tapiz, ese que toma la esfera terrestre y la desdobla para dejar la superficie plana sin deformar la perspectiva de los continentes. Si se desdobla cuidando no partir ningún continente en los extremos, el centro del mundo es Groenlandia, y lo demás está distribuido a un lado y otro de ella, o hacia arriba y abajo, depende cómo lo veas. América y Asia quedan enfrentados, al contrario del mapamundi que conocemos normalmente.
Me gusta esta perspectiva. Me gusta saber que el mundo no ES de determinada forma, que simplemente es como nosotros lo veamos.
lunes
Sí: Lunes. Pero ya he logrado sortear la mañana, he descubierto que llevar esto en compañía aligera la carga. Hace que la semana se vea menos amenazadora, el comienzo menos patético, menos desesperanzador. Apenas me estoy desperezando del nuevo año, tratando de meterme en la cabeza que no estoy obligada a mi profesión, que soy libre. Este descubrimiento de algo que uno debería saber en principio se me está volviendo un enfrentamiento con toda mi carga emocional pasada, con todo lo que siempre creí que debía ser. Sigo pensando que la finalidad de la vida después de los veinte es desaprender todo lo que se nos metió en el cerebro antes de los veinte.
viernes
Encontré por casualidad (como todo en internet) un sitio creado por un colombiano para jugar a matar colombianos. En principio suena muy estúpido, y el juego en sí es totalmente básico: te mueves sobre un tablero para encontrar fichas clave en las que pasa algo (creas un laboratorio de droga, masacras una población, secuestras a alguien…). Pero el juego no está pensado para alguien que busque jugar realmente, y de hecho dudo mucho que alguien se anime a jugarlo más de una vez. Se trata más bien de lo absurdo de toda esta guerra, igualmente estúpida y sin sentido, en la que ya muchos no entendemos por qué se hacen las cosas como se hacen. Y lo que en principio parece una burla al conflicto colombiano (y de hecho lo es) se vuelve un choque con esa realidad, cuando te das cuenta de que estás matando unos personajes que desconoces por completo y que se ponen a sollozar a través de los parlantes, y te preguntas quién es culpable y quién inocente, y cómo todo este juego colombiano ya parece una farsa, y todos somos igual de anónimos. En suma, un pequeño choque emocional surgido de un rato de total evasión. Lo abstracto a partir de lo casi ridículo, o una de esas cosas en las que alguien que no lo pretende (o tal vez sí pero no lo demuestra) nos muestra de repente una parte de la verdad.
Con mente abierta, y de un solo vistazo: http://www.piterwilson.com/games/
jueves
No soy de los escritores que suelen ser escogidos por sus novelas, por sus personajes, por sus escritos en general. No sé si a alguien le sucede así pero yo prefiero creer que todavía escojo lo que quiero escribir. La escritura no fluye irrefrenablemente de mí, no es un impulso ineludible frente al cual si me resisto caeré enferma. Escribo, sí, porque es lo que mejor creo que sé hacer, lo que más me gusta. Una razón literaria que seguramente me invalidará como candidata a la lista de esos escritores mitológicos que parecen estar atrapados en sus novelas y son un personaje minúsculo que solo presta su pluma para que los personajes vivan sus propias historias.
Yo, para mi fortuna y vuestra desgracia, dependo por completo de mi ego para nutrir mis escritos.
miércoles
Así, nada más.
http://www.mundocaracol.com/bicicletos
Poder viajar y justificarlo con la obligación de hacerlo, convertir el viaje en un precepto del carácter y peso que tiene un fundamento religioso, de modo que no haya marcha atrás, que la negación del viaje sea una negación de los propios dioses, una blasfemia.
